
En las regiones rurales e indígenas de Oaxaca, donde muchas familias aún viven alejadas del acceso a servicios educativos, la palabra escrita representa algo más que conocimiento: es una puerta abierta a nuevas oportunidades. En esos lugares, FLEE ha construido un camino paciente y constante para acercar la lectura, la escritura y la educación a quienes más lo necesitan.
Desde su fundación, FLEE ha comprendido que la alfabetización no puede limitarse a enseñar letras o reglas gramaticales; se trata de devolver el poder de nombrar, pensar y contar el propio mundo. Por ello, los proyectos de la organización comienzan escuchando: escuchando las lenguas, los modos de vida, las historias y los sueños de las comunidades.
Uno de los grandes retos en Oaxaca es la educación bilingüe. En muchas escuelas, los niños y jóvenes hablan zapoteco, mixe, mixteco u otras lenguas originarias, y desean aprender español para poder leer y escribir. FLEE acompaña ese proceso con respeto y sensibilidad, entendiendo que aprender una nueva lengua no debe significar olvidar la propia, sino ampliar las formas de expresión y comunicación.
Por medio de ferias del libro, talleres de escritura, círculos de lectura y formación para docentes, FLEE impulsa el aprendizaje como un acto colectivo. No se busca imponer un modelo educativo, sino sembrar la lectura desde la identidad cultural de cada comunidad.
El impacto de este trabajo se ve reflejado en cientos de niños que por primera vez leen un cuento en español y luego lo traducen a su lengua, compartiéndolo con sus abuelos; en madres que comienzan a escribir cartas o diarios personales; y en jóvenes que descubren que estudiar puede ser un camino posible.
FLEE lleva esperanza donde antes solo había silencio, demostrando que alfabetizar también es sanar, reconocer y reconstruir el tejido social desde las palabras.
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